Saqué despacio ese amor que duele al respirar. Lo sacudí un poco, para que despierte. Lo lavé con cuidado, que no quedase ni una sola impureza. Limpio y oloroso procedí a doblarlo tantas veces como fue necesario hasta que tuvo el tamaño de la uña del dedo gordo del pie derecho.
Esperé el paso de una hormiga, ser noble y generoso, y le pasé la pesada carga. Ella lo llevará a guardar en alguna profunda caverna. Hecho esto, fuí y rellené, por enésima vez, la pipa de tabaco frente al mar de oriente. El olvido llegará conforme se termine el tabaco y el mar se acerque a mi.
Cuando quiera recuperar ese amor que ahora olvido, escribiré una larga carta hablando de viajes desconocidos, hidras, molinos de viento, oficinas y otros monstruos igualmente terribles. A vuelta de correo ese amor estará tal y como yo lo entregué, acaso con un poco de polvo y sueño en la cubierta..."
1 comentario:
Hadanochera y su Hormiga se acercaràn al mar,donde éste muy despacio arrastrarà su agua salada,purificando asi sus almas,el viento acariciarà sus rostros y las dejarà marchar,donde algùn dia volveràn y Hadanochera depositarà su pequeño esqueleto y la Hormiga su caparace resistente,para poder asi descansar.........(Para mi Eva)
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